lunes, 28 de diciembre de 2009

Dejarte no fue fácil para que hoy vuelvas a mí con cara de inocente y esa voz de 'yo no fui'. Mirá que adentro mío hay un deseo de venganza de hacer pagar tus culpas y dejarte sin fianza. Pensar que ya no puedo ni adorarte como antes porque estoy ocupada en culparte. Quisiera encerrarte y no dejarte salir más mostrarle a los demás todo el dolor que me causas. Culpable, sos el único culpable. Yo te acuso y te maldigo, te destierro de mi alma y mi corazón. Voy a crucificarte y a quitarte la razón, ponerte frente a frente con toda la procesión. Toda esa gente muda que no tiene corazón. Hoy para mi estás muerto, muerto en vida y sin mi amor. Quemándome en silencio, entre el odio y el rencor, y abriéndote una causa de mil hojas de dolor. Pasé noches enteras preparando mi venganza y ahora es el momento de tomarme la revancha.

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